La vida en el palacio [Cap. 18]

Aún mejor
Hoy me han despertado a la misma hora de siempre, pero me parece que es más tarde, solo hice lo de siempre, me bañé, esta vez me tocaba un uniforme nuevo, porque debía hacer Educación física, Camisa blanca, con el distintivo del colegio, bordes en las mangas, el cuello y el final de la camisa, color vino tinto, los pantalones, vino tinto, en los borde de los bolsillos y el final del pantalón blanco, zapatos deportivos blancos; en cuanto estuve lista, mi nana me dijo que debía esperar en el salón principal a mis primos, para ir todos en el mismo coche, tardaron mucho, pero al final cuando llegaron, me percaté de que ellos también tenían Educación física, por el uniforme; Subimos al auto, pero esto no me gustaba, yo estaba en el puesto del medio, siempre me gustó la ventana, así que cuando el auto estaba saliendo.
-Paren-Dije algo alto, el carro paró y todos me miraron.
-Cambiemos de puesto-Le dije a Santiago
-No, gracias-Y sonrió.
-¿Tu?-Mirando a Tiago
-Interesante, pero no-Dijo casi riendo.
-Me están obligando- Y abrí la puerta derecha, pasé sobre Santiago, y salí del auto, todos, mis primos y el chofer, me miraron, pero yo no pretendía quedarme en casa, así que ya afuera, cerré la puerta que había abierto, y abrí la del puesto delantero, me senté; atrás se escucharon unas risas silenciosas.
-Listo-Dije alegre
Y mis primos comenzaron a reír.
Al llegar al colegio, salimos todos del auto. Todos nos miraban, y hasta había un camarógrafo tomando fotografías.
Al entrar se despidieron de mí, y yo de ellos; la clase era divertida, pues mis profesores y mis compañeros así lo hicieron, al salir para el receso, fuimos al comedor, todos mis amigos y yo comimos, uno de mis compañeros, se llamaba Arlen, se llevó una cámara de vídeo, y todos nos divertimos grabando, recordé que tenía una, no la había sacado de la caja aún, la tenía desde el día en que comencé a arreglar mi "Salita". Todos los que nos encontrábamos en la mesa, dijeron que traerían una el martes, yo también propuse llevar la mía.
-Hola-Me dijo alguien por detrás, algo fuerte, ya que estaba a un lado de mí, antes de que yo reaccionara, para voltear dijo rápidamente- Niña que le gustan las ventanillas del auto.
En ese momento volteé, era Tiago. Comencé a reír sin posibilidad de parar.
-Hola-Dije entre risas
-Discutamos-Dijo con una sonrisa hermosa.-Me llevo a Tiffany-Dijo dirigiéndose a quienes me acompañaban a la mesa. Y me haló, haciendo que me pusiera de pie, dejando el asiento donde estaba con mis compañeros.
Caminamos hasta llegar a un banco en forma de círculo que había en frente del baño, donde estaban en sentados en el borde del banco, cuando miré, estaba Tiago hablando con otros dos chicos, que estaban despaldas a mí, en cuanto llegamos pude ver bien los rostros, era Sebastián, sonriente, pero no sabía quien era el de un lado.
-Soy Thomas-Dijo sin que nadie le preguntara. Y levantó la vista para mirarme, a pesar de que tenía en la boca una hermosa sonrisa, en los ojos reflejaba tristeza.
-Hola-Dije sonriendo-Soy Tiffany
-¿Qué?-Dijo Sebastián, perplejo.-¿Ella es tu prima?-preguntó en voz aún más alta.
-Exacto-Dijo Tiago
Todo el receso estuve hablando con los chicos, eran muy divertidos, al segundo te acostumbras a las tontas palabras de Sebastián.
Cuando fue hora de entrar a clases, entramos a educación física, como había solo una cancha de voleibol tuvimos que compartir con las chicas de la 6to "B". Pero a mí me miraban todas mal.
De resto, me divertí mucho. Al regresar a casa, me avisaron que mi madre está de viaje, acompañando a mi padre, me quedaría sola. Al subir a mi cuarto, llamé al número UNO, y pedí el almuerzo en la habitación; cuando me lo trajeron, yo ya tenía una pijama abrigadora (idea) con unas pantuflas muy cálidas (idea); Me acosté en la cama, encendí la televisión, y la laptop; cuando me conecté me llegó un mensaje:
-"Hola!"-Dijo mi madre
-Hola, ¿Como se la están pasando?
-Trabajo-contestó
-Oh! lo imagino.
-Te tengo una sorpresa Tiffany...-Esperé unos segundos-Ya puedes comenzar llamando al número UNO, y arreglar la habitación que falta, ¿La recuerdas? la que está a un lado de tu biblioteca.
-Oh! Ya la había olvidado.
-Tengo una idea. ¿Porqué no haces de ella un área de estudios? donde puedas hacer tus tareas tranquila, mandas a instalar tu computadora, una fotocopiadora, una impresora, y todo lo que podrás necesitar.
-Pero todo eso lo puedo hacer en mi "Salita"
-Bueno, mi idea era hacer de tu "Salita" un mini-cine
-¿Puedo?
-Claro que si-Dijo y me envió una solicitud para hacer video-Llamada. Yo acepté. Ella me avisó que estaba en el hotel, mi padre estaba trabajando; ella comenzaría dentro de poco, pero en la hora del almuerzo se había tomado un tiempo, ella también estaba comiendo, así que se podría decir que comimos juntas; me habló de las ideas que tenía para el cine, me dijo que los muebles negros de cuero se verían muy bien, pero yo me negué, el cuero no me agradaba del todo, así que ella propuso, cuero artificial, una lámpara grande, y la pantalla grande, dijo que podríamos contratar a un artista para hacer unos dibujos increíbles en las paredes, yo le propuse traer a unos amigos y que entre todos lo pintáramos, a ella también le gustó la idea. Terminamos de hablar, era hora de mi clase de Equitación, me divertí como siempre, aunque esta vez casi caigo. Cuando regresé, estaba el salón grande, el que parecía totalmente solo cuando salí, ahora tenía las paredes rosadas claras, con algunos puntos negros, una mesa de arquitecto, para hacer bien las tareas, un escritorio, con mi Imac, en la esquina una fotocopiadora (idea) a un lado, tenía un estante ancho bajo ventana grande, en él habían papeles, cuadernos, lápices, marcadores, bolígrafos, porta-minas y más. En el centro había una mesa redonda, con tres sillas al rededor color rojas (idea). Me gustaba. En cuanto entré a mi recamara, lo primero que hice fue correr hacia mi "salita", pero ya no estaba, solo había quedado el aire acondicionado.
Me duché, y luego me acosté a ver una película en mi recamara. En ese momento, llegó un mensaje al celular, era una imagen del extranjero, era Sergio, una foto donde aprecia él y Marielita comiendo Pizza. "No me olvides, amiga"... Me quedé dormida con aquella imagen.

Dapao & chocolatofreak

Si se pudo.
¿Recuerdan cuando nuestra querida amiga Dapao estaba bajando en el puesto de TopDiseñadora?
Bueno, ahora está en el puesto número tres, con dos diseños de ella, en el Top5.
Además, vi a una querida amiga chocolatofreak de última en la lista de TopDiseñadoras pero ya está en la lista.


La vida en el palacio [Cap. 17]

Carrera, diversión.
En cuanto regresé con el celular en manos, estaban dos carritos de golf a un lado del que yo manejaba. Y de repente aparecieron Tiago y Santiago.
-¿Una carrera?-Preguntó Santiago sonriendo.
-Divertido-Dije casi riendo.
-Pero apostemos-Dijo Tiago casi riendo a carcajadas.
-Te escucho-Dije con una sonrisa.
-El que pierda, deberá besar a quien el ganador elija.-Dijo Tiago
-Me parece bien-Dijo Santiago. Estaban esperando mi respuesta, pero yo tenía un porcentaje alto de perder, y mis besos no se regalan.
-¿Que pasa si el perdedor se niega?-Pregunté
-Fácil, -Dijo Santiago- Comerá tierra.
-Bien -Dije- que comience la carrera-Y todos nos reímos.
Nos fuimos hasta el punto de partida en el inicio del campo de golf, acordamos que era quien llegara primero hasta cierto punto. Que quedaba algo lejos de la casa. Y la carrera comenzó, Yo estaba de primera, Tiago de Segundo y Santiago de tercero. Los carritos estaba claro que no eran para carreras, pero sin embargo no iban tan lento, como se valía seguir desvíos, pasé recto, nada me detenías hasta que tuve que esquivar un lago, esto me hizo ir de segunda, Tiago se adelantó, y luego Santiago me pasó, yo estaba de última, traté de hacer algo para pasarlo pero fue imposible, cuando faltaban pocos metros para que Tiago llegara a la meta solo se me ocurrió gritar, gritar fuertemente, tan fuerte, que ambos voltearon a para ver que pasaba, hay fue cuando yo pasé a Santiago, faltaba poco para pasar a Tiago, así que miré hacia atrás, él buscó con la vista lo que yo estaba viendo, pero no funcionó, el pasó la meta de primero, yo de segunda, y Santiago
No aguanté las ganas de reír, reí, reí y reí. Era muy divertido estar con ellos, al final de tanto reír, me caí del carrito de golf que ya estaba estacionado, y reí aún más, sé que aunque mis primos no querían reír, se rieron y mucho. Al final, nos devolvimos, nadie dijo nada, Santiago sabía que había perdido y Tiago tenía una sonrisa en la boca, creo que pensaba a quién debería besar Santiago.
Cuando estábamos entrando a la casa, de repente Santiago me abrasó con un brazo, para caminar (idea).
-Espero no sea fea-dijo en voz baja
Se me escapó una sonrisa, y le miré, su cara reflejaba alegría.
-Suerte-Dije sonriendo.
Nos dirigíamos a la cocina, Tiago iba a unos cuantos pasos más adelante, pero con una gran sonrisa, de repente, volteó, como un loco, y apuntó con el dedo índice a su hermano.
-Tú- hizo una pausa corta-Besarás a-Otra pausa- Ella-Y su dedo me apuntó a mi.
-¿Qué?-Dije, pero antes, ya tenía los labios de Santiago en mi mejilla.
-Listo -Dijo Santiago, riendo.
-Tonto
Entramos a la cocina, y como ninguno teníamos hambre pedimos una malteada de chocolate, luego, mi nana apareció y nos avisó que nuestras mamás nos estaban esperando en la piscina. Ellos subieron a cambiarse y yo también, me vestí con un bañador negro, con detalles en color acuarela (idea) Y después me vestí con un vestido pantalón a cuadros (Idea). Cuando llegué al salón principal, estaban mis primos, con sus pantalones para la piscina, sin camiseta, eran muy musculosos los dos.
-¿Otra competencia?-dije detrás de ellos
-Vale-Dijo Tiago
-Pero sin apuesta-Dijo Santiago sonriendo
Esta vez era largo, pero más corto que la de ahora, de nuevo ganó Tiago, de segundo Santiago y yo de última. Ambos entraron a la piscina por las escaleras, yo me fui quitando mi vestido para quedar en bañador, y salté, salpicando agua sobre ellos y nuestras mamás, nos divertimos mucho. Eran como las diez de la noche (22h), y todavía nosotros jugando a ser niños. Tiago, era muy competitivo, quería hacer competencia nadando, las primeras cinco veces que competimos le gané, pues era campeona nacional en natación, pero luego, me cansé y dejamos de competir, el dijo que me rendía, lo que hizo que comenzara a reír locamente, salimos de la piscina a las once (23h) era divertido, en mi baño me dí una ducha y me acosté a dormir.

La vida en el palacio [Cap. 16]

Familia
Ya estoy lista para ir al colegio, he estado hablando todo el día con Isabel, es realmente una buena amiga, por primera vez, he pasado el receso completamente tranquila, las clases han finalizado, y yo entro al coche que me llevará a mi casa, al llegar, mi nana me dijo que debía almorzar con mi tía y mis primos que venían de visita, en el comedor. Así que subí a mi recamara, me bañé, y llamé a Daniela y a Melanie, que debían estar en sus oficinas, ellas me indicarían como debía vestir, me explicaron donde podía encontrar una camisa amarilla, de botones (idea) y así lo hice, me la coloqué, y me dijeron que buscara unos jeans oscuros (idea), porque después tendría Equitación, me dieron que combinara con unas sandalias altas amarillas o negras, pero esta vez quise unas bajas(idea), porque a la media hora, las sandalias altas me causarían un dolor increíble en las piernas. Bajé directamente hasta el segundo piso, entré al comedor, pero tan solo estaba mi mamá, me senté a un lado de ella, hablamos un poco, y al final, ella terminó por convencerme de tocar una pequeña melodía en el piano, tenía un poder para convencerme, increíble, parecía mi mamá de verdad. Le toqué una melodía, la que a ella le gustaba más, cuando terminé, comenzó a aplaudir, y luego continuaron otras manos a aplaudir a mi espalda, eso me hizo voltear rápidamente, estaban a seis o siete pasos de mí, cerca del ascensor. Les estudié el rostro, todos sonrientes, sin duda, eran familia de la primera dama, pero mi sorpresa fue ver a Santiago, el amigo de Sebastián, junto a otro chico, idéntico a él, acompañados por una señora alta, como del tamaño de mi "mamá", cabello largo, castaño oscuro, flequillo, sonriente.
-Familia, ella es mi hija, Tiffany-Dijo la primera dama.
-Mucho gusto, Angela-Dijo "mi tía".-Me puedes llamar "tía"-y sonrió
-Ok-y me reí
-Mucho gusto, Tiago-Dijo el chico idéntico a Santiago. Le dí la mano y siempre sonriendo
Luego, Santiago me dio la mano
-Hola amiga, yo también me sorprendí.
Y me reí. No soltamos la mano, todos comenzaron a preguntar si nos conocíamos, y caminando hasta el comedor les explicamos, que nos conocimos el colegio.
-Ella es amiga de un Sebastián-Dijo sonriendo- y por eso la conocí
-¡Oh!, Sebastián es muy simpático-Dijo mi mamá - ¿Cuando va a volver por aquí?
-No lo se-dijo Santiago sonriendo
-Aclaración-Dije interrumpiendo-No soy su amiga, ni siquiera le conozco
La conversación terminó en risas, era divertido estar con ellos, pasamos hablando la mayor parte del tiempo, ambos primos, Santiago y Tiago, estudiaban en el colegio, estudiaban al igual que Sebastián 6to año. Tiago era más tímido que Santiago, y tenía pecas, y el cabello más corto. Al final comprendí que el piano lo habían traído era por ellos, les encantaba tocarlo.
Estábamos todos escuchando tocar el piano, cuando sonó el teléfono, avisando que debía bajar, mi profesora ya había llegado y me estaba esperando en el establo, no me despedí, para no interrumpir la hermosa melodía. Llegué al establo y comencé a practicar, mientras estaba en calentamiento, llegaron mis primos, vieron mi práctica, y mis risas al hacer algo mal.
-¿Vienen?-Les grité para que me escucharan, pues estaban algo lejos, mientras me dirigía al carrito de golf. Vinieron corriendo los dos hasta donde yo estaba.
-Vamos en otro.-Dijo Tiago sonriendo, y se montaron en un carrito que tenía chofer.
Yo me monté en el que generalmente usaba, y comencé a manejar, llegué rápido, pero antes de bajar, me percaté de que había dejado mi celular, así que me regresé para buscarlo. Pasé por un lado del carrito donde venían, pues no se porqué, pero los choferes de los carritos era muy lentos.

La vida en el palacio [Cap. 15]

Mensajes
Mientras iba de vuelta a mi casa, comencé a ver mi agenda, que era modificada todas las noches, hoy no tenía nada que hacer además de las clases de equitación. Cuando entré a la casa, mi "madre" estaba allí, me recibió con un gran y fuerte abrazo, ya me había acostumbrado, ella era muy cariñosa, con sus ojos azules, blanca, cabello lacio hasta el final de las orejas, lacio, con flequillo, su cabello era color castaño oscuro, tenía unos cuarenta y cinco, o cuarenta y seis. Me avisó que mañana vendría una hermana de ella, es decir mi tía, con sus dos hijos gemelos, su esposo no podría venir, estaría con mi padre en otro país por cuestiones de trabajo. Vendrían al mediodía, cuando "mis primos" salgan del colegio. Se quedarían por una noche. También me habló de su trabajo, yo le hablé del colegio, aunque no le conté lo de los mensajes, ni del estúpido y engreído de Sebastián.
Ambas nos fuimos a nuestras recámaras, quedamos en que vería una película con ella, en su recámara, así que me bañé y me vestí rápido, y hasta que llegué a el segundo piso, me sorprendí mucho, al no ver aquel el pequeño salón de estar. Si no que lo ocupaba un gran piano de cola. Tenía mucho tiempo sin tocar uno de ellos, recibí clases de piano desde mis cinco años, porque a mi abuela le encantaba el instrumento, a los catorce años, dejé de tocarlo, pues mi abuela murió, y recordar su sonido me hacía recordarla y llorar. Ya había superado la muerte de mi abuela, así, que me senté, y comencé a tocar una pequeña melodía en piano, era la favorita de mi abuela, al finalizar, escuché unos aplausos detrás de mí, era la primera dama que había salido de la recámara.
-No sabía que sabías tocar el piano, y tan bien.-Dijo sonriendo
-Gracias, a mi abuela, le gustaba esta melodía
-¿Nana de una noche fría?-Me sorprendió que supiera como se llamaba.
Fuimos a ver la película en su dormitorio, nos acostamos en la cama enorme, pero no me pude concentrar en la película pues los mensajes llegaban. "Ya me enteré que le gritaste a MI Sebas", "Eres una estúpida", y mensajes tontos como esos. Al terminar la película, comenzamos a jugar Escrable sobre la cama, era divertido, ella ganó. Después, llamaron para avisar que había llegado mi profesora de equitación, bajé al establo, pero los mensajes seguían llegando, y decidí intentar llamar a ese número, nadie contestó, como siempre. Ya me había cansado leer tantos mensajes de celos, así que respondí. "En serio, no soy novia ni mucho menos me gusta ese Sebastián, es un engreído, abre los ojos." después de enviarlo, no volvieron a llegar esos mensajes. La clase de equitación pasó rápido y divertido, cuando terminaron, me quedé por primera vez, en uno de los sillones que estaban en el área de la piscina. Y abrí el correo desde el celular, hablando con mis amigos. En ese momento, apareció la primera dama con una cámara (idea) en las manos, estaba muy feliz, se le notaba en el rostro, y comenzó a tomar fotografías, luego, me tomó algunas a mí, después, yo le tomé una a ellas, y luego unas cuantas entre ella y yo. Se hacía muy oscuro, por eso entramos a la casa, hay estaba mi padre, pero mi mamá insistió en que ambos nos tomáramos una foto juntos, luego, le pidió a una señora de servicio que nos tomara una a todos juntos. Todos subimos por el ascensor, ella le contó que yo sabía tocar el piano, e insistió que muy bien. Nos despedimos, pues mi padre se iría al aeropuerto esta misma noche. Yo debía dormir, así que entré en el Jacuzzi, y comencé a hablar por celular con Isabel, quien ya estaba más adaptada a esta nueva vida, ahora recibía clases de tenis.

La vida en el palacio [Cap. 14]

Graacias mi Estefii, por leer la historita! (♥)
Valentía
Hoy ha sido como ayer, me despertaron temprano, me vestí, fui al colegio, la pasé magnifico, luego, regresé, y mientras subía el ascensor para ir a mi recamara, me envían un mensaje de texto: "Sebastián es solo mío, no te metas con él" me quedé sorprendida ante aquél mensaje, tal vez era la misma del día de ayer, así que respondí "No tengo nada que ver con él, no conozco a ningún Sebastián." Dejé pasar aquello, realmente no me interesaba pensar en cosas como aquella; me bañé tomé mi laptop, la encendí y comencé a chatear con mis amigos, estaba acostada en la cama, viendo la televisión, luego llamaron para avisarme que mi profesora de equitación ya había llegado, fui al establo, tomé mis clases, luego, pasee en bicicleta por los caminos de concreto. Era divertido, pero no sola. Se hacía oscuro, así que subí a mi recamara, pedí la cena, y comencé a hacer la tarea; me acosté, algo estaba sonando muy fuerte dentro de mí. Era mi celular, me habían enviado un mensaje de texto, y yo estaba dormida, por eso parecía ser tan fuerte ese ruido. Leí el mensaje: "¿No te deja dormir el remordimiento?" decidí no prestarle mucha atención, y traté de dormirme, pero antes de terminar de acostarme, sonó otra vez, era un mensaje del mismo número "SEBASTIÁN ES MÍO", esta vez marqué llamar, estaba dispuesta a aclarar las cosas con esa persona, decirle que no conocía a ningún Sebastián, que no tenía novio; pero no respondió. Así que traté de dormirme, miré el reloj y eran las dos y treinta de la madrugada, no me podía dormir, me había quitado el sueño, aquellos mensajes, así que decidí darme una ducha, pero luego elegí el jacuzzi. En ese momento, me llegó otro mensaje, "No te duermas, pues Sebastián es mío", realmente, los mensajes no me molestaban, me daban mucha risa, por esa razón no apagué el celular. Los mensajes siguieron llegando, pero al final logré dormir, cuando desperté tenía 43 mensajes de texto, sin leer. Comencé a leer uno por uno, todos ellos diciendo cosas como "Sebastián es mío","No te quedarás con él", y cosas tontas, hasta que leí uno que decía "Eres una estúpida, tus padres han muerto, y por eso te refugias en Sebastián" este mensaje si me molestó. Estaba decidida a hablar con ella cara a cara, pues las llamadas no las contestaba. Cuando llegué al colegio, me encontré con mis amigos, pero, en el receso, saliendo del aula de clases, la misma chica de la bofetada estaba caminando delante de mí. La tomé del codo.
-Disculpa, ¿Eres tú quien me envía los mensajes por la noche?-pregunté con amabilidad, ella sonrió, y se soltó rápidamente mí.
-No-Dejó de sonreír, y bajó la cabeza-Lamento lo de ayer, estaba fuera de control
-Uhm, no te preocupes, lo entiendo.-Dije sonriendo, y me voltee para irme.
-Oye...-Gritó a mis espaldas
-¿Oh?
-Sebastián-Gritó, y rápidamente pasó a un lado de mí, y le abrasó, él trató dejar que le abrazara.
-Ya te he dicho que no me abraces-Dijo cerio
En ese momento, caminé hacia él. Y le abofeteé, rápido, para no arrepentirme.
-¿Que te pasa?-Gritó Sebastián, mientras la chica de ayer, se quedó mirando perpleja.
-Te la mereces, ¿porqué la evitas?-Dije calmada- ¿Sabías que ella ayer me abofeteó porque pensaba que yo era tu novia?-Dije con la voz más alta, pero no gritando-Eres un estúpido-esta vez si lo grité.- ¿Acaso no puedes tratar bien a tu novia?-Dije gritando aún más alto.
-¿Acaso no puedes controlarte?-Preguntó muy calmado-¿Acaso no sabes que todas las chicas que me conocen están locamente enamoradas de mí, y que ESTA, no es la excepción?-Sonrió.
-Lamento decepcionarte.-Dije tranquila-Engreído.
-No lo has hecho-acercó su rostro hacia el mío-Sé que te gusto, y viste la mejor oportunidad para hablar conmigo.
-Y ¿Quién es el que está a pocos centímetros de mí?-Dije sonriendo-Yo a ti si que te gusto, que buscas la situación perfecta para acercarte a mí.-Sonreí-Estúpido-Él alejó su rostro, y volvió a la postura que tenía antes y comenzó a reír.
-No me importan tus palabras-sonrió
-Bien, ni a mí las tuyas.-Dije calmada
-Me iré-avisó
-Lo espero con ansias-dije casi riendo.
-Entonces vámonos-Dijo una voz a mis espaldas, era de un chico, sonaba realmente bien, así que volteé, al verle, sonreí. Tenía el cabello largo, hasta el final del cuello (idea), un poco más alto que yo, musculoso; pero en cuanto le miré, estaba sonriendo. -Hola-me dijo
-Hola-dije tranquila y sonriendo
-Soy Santiago-dijo con una gran sonrisa-eres realmente agradable
-Gracias, soy Tiffany.-Su sonrisa se hizo aún más grande
-Tengo una prima que se llama así, aún no la conozco, es nueva en la familia.-sonrió-Bueno, me llevo a mi amigo, adiós, nos vemos luego-Sonrió-¿Vale?
-Supongo...
Ambos se fueron, y yo retomé mi camino, había pasado casi todo el receso hablando con ese engreído. No se como pude desperdiciar de esa forma mi sagrado receso. Pasaron las clases tranquilas, teníamos a profesores muy agradables.

La vida en el palacio [Cap. 13]

Algo raro
Mi horario decía que todos los días entraba a las ocho de la mañana, el receso era de nueve a nueve y treinta, y salía a la una de la tarde. Ya me he bañado, peinado, vestido, y todo lo que necesito, estoy bajando por el ascensor, abajo debe estar mi nana para darme el dinero de la merienda, y en efecto, así pasó, mi nana me dio lo necesario para comprar el almuerzo, llegamos al colegio, al entrar, nos avisaron que llegáramos directamente al patio central, ahora, habían muchas más personas que ayer, de repente, veo llegar a Isabel y Kevin, llegan a mí, y me saludan, hasta que alguien comienza a hablar por un micrófono. Todos volteamos a ver quien era. Comenzó a leer un papel que tenía en un escritorio alto que estaba enfrente de él.
Él tenía el cabello negro, liso, algo corto, castaño oscuro (idea de cabello), era más alto que yo, tenía la piel blanca, y usaba el uniforme.
"Buenos días, soy Sebastián, probablemente me conozca la mayoría; para este inicio de año escolar, les doy yo la bienvenida, pues mis padres se encuentran de viaje y no pueden hacerlo personalmente, gracias por su comprensión."-Y luego sonrió
-Tiene una voz hermosa-Dijo Isabel
-Uhm, es verdad-Dije, pero realmente lo que me sorprendió fue la tristeza de sus ojos.
Toda la clase la pasé pensando en los ojos verdes y tristes de Sebastián. Hasta que por fin salimos a receso, fui al baño, pues no sabía que otra cosa hacer, en las bancas que estaban justo en frente de los baños habían cuatro chicos, todos de piel blanca, altos y musculosos, estudié bien sus rostros, antes de llegar al baño, pero mi sorpresa fue ver a Sebastián también en ese grupo, sonriente, no una sonrisa fingida como la de esta mañana si no, una verdadera, una de alegría, y entré al baño, solo me iba a lavar las manos, pues ya había comido, en ese momento sonó mi celular, me estaba llamando mi "mamá"
-¿Haló?
-Hola hija ¿Como te la estás pasando en tu primer día de colegio?-Preguntó muy animada
-Bien, normal, es el colegio-Ella se rió a carcajadas
-Solía aburrirme, pero mis amigos rescataban el día-Dijo aún riendo
-Lo se, son el mayor tesoro-Dije riendo.
-Bueno, me voy, tengo un gran trabajo por hacer, nos vemos en la noche, hija-Dijo alegre
-Hasta luego-Dije y tranqué.
Iba saliendo, cuando una chica, apareció, cabello largo, en capas, ojos verdes, maquillada de negro, y de repente, me cacheteó.
-¿Que te pasa?-Gritó
-¿Que te pasa a ti?-Le grité-¿Porqué me golpeas?
-¿Porqué te le metes por los ojos a mi novio?-Me gritó-¿Sabes que soy su novia?¿Verdad?
-¿De qué hablas?-dije calmando mi voz
-¿Crees que por ser hija del presidente eres mejor que yo?-Gritó aún más fuerte
-¿De que hablas?-dije y traté de calmarla, tocándole los hombros con las manos.
-No me toques-dijo alejándose-Sebastián es solo mío
-No conozco a nadie con ese nombre-le grité mientras se alejaba.
Ella, estaba loca, tal vez me había confundido con otra persona, pero dijo que era la hija del presidente, así que no podía ser otra. Terminaron las clases, y ahora estaba en mi cuarto, haciendo la tarea, para la próxima semana, pero me aburrí, faltaba una hora para que mi profesora de Equitación llegara, así que bajé, y manejé el carrito de golf, ya había visto toda la casa, el camino opuesto al establo, es decir, hacia la parte izquierda se encontraba un campo de golf, esta vez, del presidente, era divertido, así que hacia allá iba yo, era muy grande, de repente, sonó mi celular, contesté.
Era mi nana avisando que ya había llegado mi profesora, al parecer había durado mucho tiempo en el campo de golf, dando vueltas, así que me dirigí hacia el establo.
Al finalizar las clases, fui a mi baño, me sumergí en el jacuzzi, y encendí el televisor que había. Pasé rápidamente las noticias, no me gustaba ver eso, así que, vi una película, era extraño ver una película bañándote. Luego, me sequé el cabello, me hice un moño alto en el cabello (idea), y me fui a mi recamara, para ver la película que continuaba, mientras los comerciales, fui a mi "salita" donde estaban unas cajas en el rincón, eran mis útiles escolares, había una laptop (idea), pues vería informática, y necesitaría una. Decidí usarla, así que la coloqué en la cama, y comencé a instalarle algunas cosas como el Internet, ya sabía como hacerlo, pues en tercer y cuarto año, había visto informática. Me conecté al correo, y comencé a hablar con mis amigos de antes, y algunos de ahora. Sergio no estaba conectado. Me dormí temprano como a las nueve y treinta (21h).